martes, 28 de abril de 2009
sábado, 18 de abril de 2009
Lectura

Somos supervivientes, le dijo desde el otro lado de la lámpara. ¿Supervivientes?, dijo ella.
Sí.
¿Se puede saber de qué demonios hablas? No somos supervivientes. Esto es una película de terror y nosotros somos muertos andantes.
Te lo suplico.
Me da igual. Me da igual si lloras. Para mí no significa nada.
Por favor.
Basta.
Te lo suplico. Haré cualquier cosa.
¿Como qué? Debería haberme decidido hace ya tiempo. Cuando quedaban tres balas en la pistola en lugar de dos. Fui una estúpida. Ya lo hemos hablado un montón de veces. No me he convencido yo sola de esto. Me han convencido a la fuerza. Y no puedo más. Incluso había pensado no decirte nada. Probablemente hubiese sido lo mejor. Tienes dos balas y luego ¿qué? No puedes protegernos. Dices que darías la vida por nosotros pero ¿de qué sirve eso? Si no fuera por ti me lo llevaría conmigo. Sabes que no haría. Es lo más adecuado.
Sí.
¿Se puede saber de qué demonios hablas? No somos supervivientes. Esto es una película de terror y nosotros somos muertos andantes.
Te lo suplico.
Me da igual. Me da igual si lloras. Para mí no significa nada.
Por favor.
Basta.
Te lo suplico. Haré cualquier cosa.
¿Como qué? Debería haberme decidido hace ya tiempo. Cuando quedaban tres balas en la pistola en lugar de dos. Fui una estúpida. Ya lo hemos hablado un montón de veces. No me he convencido yo sola de esto. Me han convencido a la fuerza. Y no puedo más. Incluso había pensado no decirte nada. Probablemente hubiese sido lo mejor. Tienes dos balas y luego ¿qué? No puedes protegernos. Dices que darías la vida por nosotros pero ¿de qué sirve eso? Si no fuera por ti me lo llevaría conmigo. Sabes que no haría. Es lo más adecuado.
La carretera, Cormac McCarthy
miércoles, 15 de abril de 2009
recuerdo

Es curioso como de repente el recuerdo de alguien que en su día no te pareció tan importante, en realidad lo es porque inevitablemente va ligado a una época en la que todo parecía sencillo y hermoso. Es curioso como tener presente la perdida de esa persona haga que un vacío se haga tangible en nuestra vida.
Otro agujerito por el que se van escapando momento preciosos que son importantes porque forman parte de nuestra vida... y en mi caso de mi niñez.
Pienso en él, y me viene a la mente escenas familiares que parecen sacadas de una película de super8, con escenas entrecortadas en tonos cálidos y exceso de luz... y me veo de niña, y feliz. Bailando y cantando canciones de Dylan, y acompañada lo que era entonces mi familia.
Otro agujerito por el que se van escapando momento preciosos que son importantes porque forman parte de nuestra vida... y en mi caso de mi niñez.
Pienso en él, y me viene a la mente escenas familiares que parecen sacadas de una película de super8, con escenas entrecortadas en tonos cálidos y exceso de luz... y me veo de niña, y feliz. Bailando y cantando canciones de Dylan, y acompañada lo que era entonces mi familia.
Bonito recuerdo ligado a una persona que ya no está.
martes, 14 de abril de 2009
Lectura

De todas formas, algo debe de haber sedimentado en tu interior. Algo debes de haber retenido inconscientemente, porque cuando llega un momento como el que he descrito ya hay una parte de ti que ha estado esperando. Tal vez desde una edad muy temprana- los cinco o seis años- te ha estado sonando en la nuca una especie de susurro: "Algún día, puede que no muy lejano, llegarás a saber lo que se siente". Así que estás esperando, incluso aunque no lo sepas, esperando a que llegue el momento en que caigas en la cuenta de que eres diferente de ellos; de que hay gente ahí fuera, como Madame, que no te odia ni te desea ningún mal, pero que se estremece ante el mero pensamiento de tu persona- cómo te han traído a este mundo y por qué-, y que sienten miedo ante la idea de que tu mano pueda rozar la suya. La primera vez que te ves con los ojos de alguien así, sientes mucho frío. Es como si al pasar por delante de un espejo ante el que pasas todos los días de tu vida reparas de pronto en que el cristal te devuelve algo más que de costumbre, algo turbador y extraño.
Nunca me abandones, Kazuo Ishiguro
lunes, 6 de abril de 2009
Como echo de menos el mar...
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